lunes, 20 de mayo de 2013

¿El único camino?

La semana pasada estaba en mi autito, "circulando" (pues mas bien estábamos detenidos) por Av. Ejército Nacional en dirección al Periférico (en la Ciudad de México D.F.), con el propósito de cruzar el Periférico y circular hacia el sur.

El tráfico era un desorden total.  Algunos nos quedamos en la fila intentando avanzar, mientras que muchos otros, circulando por la avenida en sentido contrario (invadiendo los carriles del otro sentido), o dándose la vuelta en U (prohibida) o pasándose el alto, lograron avanzar.

De repente, observé que esto era una analogía, un reflejo de lo que (tristemente) sucede en México: Los que violan la ley, los "gandallas" son los que pueden avanzar, mientras que los que obedientemente seguimos las reglas, obedecemos las leyes, nos quedamos atorados.

A veces pareciera que la única forma de avanzar en este país es haciendo trampa, siendo gandalla, pisoteando a los demás.

¿No les ha parecido así? ¿Es éste -el gandallismo- el único camino para avanzar?